lunes, 16 de marzo de 2026

ARQUEOLOGÍA DOCUMENTAL

 


“Alcira Soust Scaffo es la poeta uruguaya que se convirtió en mito al resistir escondida en un baño los 12 días que el ejército mexicano ocupó la UNAM en 1968. Una mujer que osciló entre el delirio y la cordura, entre azoteas, árboles y casas de Uruguay y de México, su país de adopción. Allí se convirtió en leyenda y aquí en un misterio. A través de sus cartas, poemas y las huellas que fue dejando en familiares y amigos, esta película busca conocer a la persona detrás del mito. Una poeta olvidada e inolvidable. Mi tía, Alcira.”             Agustín Fernández Gabard



Alcira y el campo de espigas (Uruguay, 2023) puede definirse por su género como documental, aunque su mayor valor es el acto de justicia que ejecuta.


En la misma línea de fortuna patrimonial que brindó "La intención de colibrí" (Uruguay, 2019) donde el director Sergio de León rescata, casi que resucita, al artista Ulises Beisso. De León con la intención de honrar a un amigo y “maestro” consigue no solo una pieza emocionante y bella, sino colocar a nivel internacional un artista queer uruguayo hasta el momento desconocido. Desde el “mercado europeo del arte” se encargaron de acondicionarla y compartirla con sus compatriotas antes de llevarla de viaje. ¿Ya no está aquí la obra? No, pero antes de “La intención del colibrí” no existía para nosotros, hoy es parte de nuestro patrimonio, y recorre museos de arte contemporáneo latinoamericanos y cotiza en galerías londinenses. 


Podríamos considerar a Alcira y el Campo de Espigas y La Intención del Colibrí dentro de un mismo subgénero documental. Podría llamársele documental arqueológico a este subgénero, ya que descubre tesoros ocultos por el tiempo. Aunque la palabra justicia también cabe para definir ambas películas ya que reivindican figuras que por notables en el momento histórico político de la historia han sepultado con ellxs a su obra.  La reacción a la acción de estas películas desborda el registro del o de la artista, pone por primera vez su obra en diálogo real con el público, la academia y el mercado.


El trabajo de Agustín Fernández Gabard, director del documental y sobrino del Alcira Soust Scaffo, está impregnado de respeto, de esperanza de saldar esa deuda del mundo con su tía. Sus buenas y honestas intenciones se ven altamente recompensadas por los acontecimientos ocurridos durante el desarrollo del proyecto que culminan en pantalla, logrando una película atrapante, emocionante y con un valor agregado extra. Este extra es un elemento sorpresa que la película contiene, tanto para el público, como se evidencia fue para el autor. Spoilear esta sorpresa sería imperdonable, corona la película y le da una característica original a su estructura.


Sobre cualquier otro aspecto, como el comercial, por ejemplo, se impone el valor patrimonial y el aporte al autoconocimiento como nación. ¿Serán estos dos casos hechos aislados coincidentes, o será producto de un método sistematizado que desapareció de nuestra historia, nuestra cultura y nuestro imaginario lo que no coincidía con el relato “oficial”?


Este VIERNES 20 de MARZO se proyecta Alcira y el campo de espigas en el Complejo Cultural Politeama de la Ciudad de Canelones con entrada gratuita.  Apta para todo público.


Luego de la película tendremos la oportunidad de intercambiar con su director Agustín Fernández Gabard. Como recomendación sirve saber que el documental cuenta en su haber con el Premio del Público del Festival de Cinemateca 2023.







miércoles, 12 de noviembre de 2025

A pasos de perderse


Paseo más que recomendado, tanto para nacionales como para extranjeros. La 6ª Bienal de Montevideo transcurre hasta el 30 de noviembre en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Desde el vamos se destaca la accesibilidad en cuanto a días, todos, y horarios, de 11 a 19hs..

Amazonas Ancestral se titula esta edición, tema que recorre las obras de arte presentes. La muestra propone con este intercambio, entre arte y artistas de diferentes ecosistemas, reforzar vínculos entre países vecinos. 


La entrada al recinto está custodiada desde las alturas por dos indios charrúas armados de arco y flecha. Nuevamente, Pablo Uribe con su intervención Parlamento recicla entre la iconografía nacional tradicional. Esta vez emula vaciados en bronce, reproduce las esculturas Zapican de Nicanor Blanes y  Abayuba de Juan Luis Blanes, ambas en bronce, datadas en 1880. Ubica a las mismas sobre pilastras originales del edificio, que se encuentran sobre la fachada y están hace 100 años a la espera de huéspedes.


Parlamento, Pablo Úribe, Uruguay


Esto resuelve un enigma que me persigue cada vez que circunvalo el palacio, las cuatro esculturas no envolventes del exterior. Las cuatros estatuas de bronce de Giannino Castiglioni, quien en 1922 ganó un concurso internacional para la creación de las esculturas, no lucen terminación por detrás. O sea, son esculturas con frente, no están diseñadas para la contemplación 360 en un espacio abierto. Mi teoría hasta hoy era que su finalización debía haber sido con algún recurso de  paisajismo, un árbol para ser específico. Inclusive buscaba interpretar la falta de la sombra en el contexto de las escenas. Ahora: eureka, gracias al paseo del domingo sé que las bases que hoy ocupan los charrúas de Uribe son bases originales del proyecto del Palacio Legislativo para albergar figuras, las que una vez arribadas quedaron hasta el día de hoy en los jardines. Una luz, una sombra: ¿por qué en cien  años aún no han subido a su lugar correspondiente?, ¿no hay tecnología, no lo permite la estructura edilicia?, ¿es una decisión estética?…


Al ingresar al Salón de los Pasos Perdidos la visita queda en medio del fuego cruzado entre las artes visuales y la imponente arquitectura. Hay rivalidad entre texto y contexto, donde el mármol y la historia no dan tregua. Son pocas las obras que se sienten ideadas para el espacio expositivo o que logran dialogar con él en vez de competir. Sí hay montajes integrados que logran el destaque de la obra como por ejemplo, Ricardo Lanzarini con sus diez metros de Atelier amazonia, donde plasma sus impresiones del viaje al Amazonas. Una gigante y simpática ilustración sobre papel hecha a escala del magno salón. Muchas otras obras pasan desapercibidas, a tal punto que se les traspapeló una, al menos este día, y quedó escondida para el público contra una de las columnas del salón.


Atelier amazonia, Ricardo Lanzarini, Uruguay
© Photo: Luis Sosa. Bienal de Montevideo

Detalle de "Pintas de cara!", tinta sobre papel, 
Sheroanawe Hakihiiwe, Venezuela.

La presencia de culturas originarias americanas por (vergonzosamente) exóticas resulta sumamente interesante y a mi criterio, desde su “humilde” instalación, protagonizan la muestra. Aún me falta contemplación para compartir alguna idea propia sobre este atractivo conjunto de obras. Incluye, dentro de su variedad de arte contemporáneo, expresiones de comunidades yanomamis, shipibo-konibo,  indígenana paraguaya, wapichana, baniwa, mehinako, tupinambá tucumá.


Interpretar, Rita Fischer, Uruguay

Si se es buen observador, podrá encontrarse la obra de Rita Fischer Interpintar.  Me resulta enigmático reconocer el estilo de una artista al ver una rama de palma colgando. La instalación de Fischer me retrotrajo a la primera edición de la Bienal en 2013, me costó entender, prescindí de reseñarla. Confieso que Fisher está entre mis íconos personales, esta vez con una obra que sí pude disfrutar y descifrar. “La letra” que acompaña la obra versa que “...propone una pintura para pájaros: pintar para otras especies, no humanas …” me dejó pensando linealmente ¿Qué haría, haría algo, un ave si accediese a las pinturas?

También se vuelve algo lineal el tema eje, con interpretaciones poco variadas del concepto directriz Amazonas, casi reducido a su acepción geopolítica.

Con más de treinta artistas participantes AMAZONAS ANCESTRAL está HASTA EL 30 DE NOVIEMBRE. TODOS LOS DíAS, de 11 a 19hs.. En el Salón de Los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, Av. de las Leyes y Av. Libertador, Montevideo, Uruguay. ENTRADA LIBRE.

martes, 17 de diciembre de 2024

Frágil. Manipular con cuidado.


Con Ana Aristimuño compartimos taller en Bellas Artes, he ido a ver varias de sus muestras y en esta retrospectiva, tuve la oportunidad de apreciar su terremoto sensible No es sorpresa su capacidad de comunicación sensible, el acontecimiento está en la magnitud y fuerza de su obra. Esta muestra retrospectiva idealmente localizada, en los sótanos de un icono de la cultura como la Sala Verdi, es un catalizador de reflexiones: personales, colectivas, identitarias. Es una oportunidad intensiva de responder(se) la cuestión de la función del arte.

La muestra no pide ningún tipo de impostación contemplativa ni base de conocimiento para recorrerla. Desde el comienza invita a relajarte, a asumir los problemas que se tengan, a ironizar aceptándonos y más allá de trascenderlos, convertirlos en virtud. La primera pieza es una pantalla donde vemos a la artista regodearse gracias a un problema. La ejecución es simple, sin recursos aparatosos, algo que se continuará en la totalidad del recorrido. Aunque en la imagen solo se ve a la artista, el mensaje es colectivo, para compartir con quien quiera recibirlo. 

De esta primera visita quizá sea apresurado asegurarlo: en lo personal, el momento más contundente es la audioinstalación acompañada de una secuencia de fotografías en la que la autora lee la "Bitácora de viaje en carro", el relato cronológico del proceso de realización de otra obra; una cortina, la que no está en cuerpo presente en la muestra. En su voz, Ana nos relata cómo acompaña semanalmente y activamente a un hurgador en sus tareas de recolección. El resultado de este reciclaje es una pieza dura, cargada de sensaciones, provocaciones y tiránicamente reflexiva. 



Vistas parciales de la muestra "Retrospectiva"
Fotos de Facebook: ana.aristimunodeolivera

Las bitácoras, tanto "...de viaje en carro" como la veintena de bitácoras llevadas en diferentes libretas durante años, son actos privados que hoy el arte les brinda espacio para que podamos hacer uso reflexivo del mismo. 

Son muchas más las obras, en diferentes soportes y lenguajes, que componen esta retrospectiva. Cuenta con un importante trabajo curatorial de Jaqueline Lacasa que permite enhebrar la multiplicidad de propuestas para formar un recorrido potente. Recomiendo bajar a ver y/o conocer a Ana Aristimuño. “Retrospectiva” está abierta martes a domingos de 16 a 19hs hasta el 20 de marzo de 2025 en “Espacio Verdi”, Soriano 914, Montevideo, Uruguay.