miércoles, 12 de noviembre de 2025

A pasos de perderse


Paseo más que recomendado, tanto para nacionales como para extranjeros. La 6ª Bienal de Montevideo transcurre hasta el 30 de noviembre en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Desde el vamos se destaca la accesibilidad en cuanto a días, todos, y horarios, de 11 a 19hs..

Amazonas Ancestral se titula esta edición, tema que recorre las obras de arte presentes. La muestra propone con este intercambio, entre arte y artistas de diferentes ecosistemas, reforzar vínculos entre países vecinos. 


La entrada al recinto está custodiada desde las alturas por dos indios charrúas armados de arco y flecha. Nuevamente, Pablo Uribe con su intervención Parlamento recicla entre la iconografía nacional tradicional. Esta vez emula vaciados en bronce, reproduce las esculturas Zapican de Nicanor Blanes y  Abayuba de Juan Luis Blanes, ambas en bronce, datadas en 1880. Ubica a las mismas sobre pilastras originales del edificio, que se encuentran sobre la fachada y están hace 100 años a la espera de huéspedes.


Parlamento, Pablo Úribe, Uruguay


Esto resuelve un enigma que me persigue cada vez que circunvalo el palacio, las cuatro esculturas no envolventes del exterior. Las cuatros estatuas de bronce de Giannino Castiglioni, quien en 1922 ganó un concurso internacional para la creación de las esculturas, no lucen terminación por detrás. O sea, son esculturas con frente, no están diseñadas para la contemplación 360 en un espacio abierto. Mi teoría hasta hoy era que su finalización debía haber sido con algún recurso de  paisajismo, un árbol para ser específico. Inclusive buscaba interpretar la falta de la sombra en el contexto de las escenas. Ahora: eureka, gracias al paseo del domingo sé que las bases que hoy ocupan los charrúas de Uribe son bases originales del proyecto del Palacio Legislativo para albergar figuras, las que una vez arribadas quedaron hasta el día de hoy en los jardines. Una luz, una sombra: ¿por qué en cien  años aún no han subido a su lugar correspondiente?, ¿no hay tecnología, no lo permite la estructura edilicia?, ¿es una decisión estética?…


Al ingresar al Salón de los Pasos Perdidos la visita queda en medio del fuego cruzado entre las artes visuales y la imponente arquitectura. Hay rivalidad entre texto y contexto, donde el mármol y la historia no dan tregua. Son pocas las obras que se sienten ideadas para el espacio expositivo o que logran dialogar con él en vez de competir. Sí hay montajes integrados que logran el destaque de la obra como por ejemplo, Ricardo Lanzarini con sus diez metros de Atelier amazonia, donde plasma sus impresiones del viaje al Amazonas. Una gigante y simpática ilustración sobre papel hecha a escala del magno salón. Muchas otras obras pasan desapercibidas, a tal punto que se les traspapeló una, al menos este día, y quedó escondida para el público contra una de las columnas del salón.


Atelier amazonia, Ricardo Lanzarini, Uruguay
© Photo: Luis Sosa. Bienal de Montevideo

Detalle de "Pintas de cara!", tinta sobre papel, 
Sheroanawe Hakihiiwe, Venezuela.

La presencia de culturas originarias americanas por (vergonzosamente) exóticas resulta sumamente interesante y a mi criterio, desde su “humilde” instalación, protagonizan la muestra. Aún me falta contemplación para compartir alguna idea propia sobre este atractivo conjunto de obras. Incluye, dentro de su variedad de arte contemporáneo, expresiones de comunidades yanomamis, shipibo-konibo,  indígenana paraguaya, wapichana, baniwa, mehinako, tupinambá tucumá.


Interpretar, Rita Fischer, Uruguay

Si se es buen observador, podrá encontrarse la obra de Rita Fischer Interpintar.  Me resulta enigmático reconocer el estilo de una artista al ver una rama de palma colgando. La instalación de Fischer me retrotrajo a la primera edición de la Bienal en 2013, me costó entender, prescindí de reseñarla. Confieso que Fisher está entre mis íconos personales, esta vez con una obra que sí pude disfrutar y descifrar. “La letra” que acompaña la obra versa que “...propone una pintura para pájaros: pintar para otras especies, no humanas …” me dejó pensando linealmente ¿Qué haría, haría algo, un ave si accediese a las pinturas?

También se vuelve algo lineal el tema eje, con interpretaciones poco variadas del concepto directriz Amazonas, casi reducido a su acepción geopolítica.

Con más de treinta artistas participantes AMAZONAS ANCESTRAL está HASTA EL 30 DE NOVIEMBRE. TODOS LOS DíAS, de 11 a 19hs.. En el Salón de Los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, Av. de las Leyes y Av. Libertador, Montevideo, Uruguay. ENTRADA LIBRE.

martes, 17 de diciembre de 2024

Frágil. Manipular con cuidado.


Con Ana Aristimuño compartimos taller en Bellas Artes, he ido a ver varias de sus muestras y en esta retrospectiva, tuve la oportunidad de apreciar su terremoto sensible No es sorpresa su capacidad de comunicación sensible, el acontecimiento está en la magnitud y fuerza de su obra. Esta muestra retrospectiva idealmente localizada, en los sótanos de un icono de la cultura como la Sala Verdi, es un catalizador de reflexiones: personales, colectivas, identitarias. Es una oportunidad intensiva de responder(se) la cuestión de la función del arte.

La muestra no pide ningún tipo de impostación contemplativa ni base de conocimiento para recorrerla. Desde el comienza invita a relajarte, a asumir los problemas que se tengan, a ironizar aceptándonos y más allá de trascenderlos, convertirlos en virtud. La primera pieza es una pantalla donde vemos a la artista regodearse gracias a un problema. La ejecución es simple, sin recursos aparatosos, algo que se continuará en la totalidad del recorrido. Aunque en la imagen solo se ve a la artista, el mensaje es colectivo, para compartir con quien quiera recibirlo. 

De esta primera visita quizá sea apresurado asegurarlo: en lo personal, el momento más contundente es la audioinstalación acompañada de una secuencia de fotografías en la que la autora lee la "Bitácora de viaje en carro", el relato cronológico del proceso de realización de otra obra; una cortina, la que no está en cuerpo presente en la muestra. En su voz, Ana nos relata cómo acompaña semanalmente y activamente a un hurgador en sus tareas de recolección. El resultado de este reciclaje es una pieza dura, cargada de sensaciones, provocaciones y tiránicamente reflexiva. 



Vistas parciales de la muestra "Retrospectiva"
Fotos de Facebook: ana.aristimunodeolivera

Las bitácoras, tanto "...de viaje en carro" como la veintena de bitácoras llevadas en diferentes libretas durante años, son actos privados que hoy el arte les brinda espacio para que podamos hacer uso reflexivo del mismo. 

Son muchas más las obras, en diferentes soportes y lenguajes, que componen esta retrospectiva. Cuenta con un importante trabajo curatorial de Jaqueline Lacasa que permite enhebrar la multiplicidad de propuestas para formar un recorrido potente. Recomiendo bajar a ver y/o conocer a Ana Aristimuño. “Retrospectiva” está abierta martes a domingos de 16 a 19hs hasta el 20 de marzo de 2025 en “Espacio Verdi”, Soriano 914, Montevideo, Uruguay.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Autovudú autóctono

Más que grato el descubrir que mi paseo dominguero al museo desembocó en estar escribiendo un posteo en mi blog dedicado al arte. Como si fuese un acto reflejo, reflejo impostado, ya que desde el año anterior no publico nada.

La salida del domingo tuvo como objetivo, desde el vamos, Antología (1956-2015), la muestra retrospectiva de Lacy Duarte en el Museo Nacional de Artes Visuales. Cita obligada y en el barrio.  Lacy Duarte, nacida en 1937 en Mataojo, Salto, hoy fallecida, es una artista con un significado muy importante para mi y mi pasaje por el arte, por haber tenido la suerte de conocer y consumir su obra contemporáneamente lo que me brindó un caso donde identificarme y entenderme. A través de un relato de una historia personal y distinta a la mía pero que hablaba con signos reconocibles, familiares, que colocaban características de mi entorno en el lugar de poesía, de arte. 

Salgo de casa, a unos cientos de metros tengo la rambla. Vestida a todo sol, diversa, silenciosa y aprovechada por una gran cantidad de personas en una armonía al limite de parecerse mucho a una estampa de la revista "Atalaya". Cruzo el parque e ingreso al museo por su jardín. Renovado, vivo, con aroma cosmopolita.


detalle de una de las obras que integran "Antología",  Lacy Duarte, Uruguay.


La bienvenida a sala la da un texto de la artista donde resume sintética y efectivamente su obra. Su infancia y su pago representada por sus "ceibos" y sus "panes", así define a sus caballitos de madera y a sus muñecas, estan presentes en casi todos los momentos de la vida creativa de artista. En pintura, en objetos, en impresiones y en pequeños, en tamaño, cuadernos de artista cargados de intimidad. Estos ceibos y panes traspasan toda la retrospectiva, haciendo de la obra de Lacy Duarte un entero cuaderno de artista, donde las muñecas empiezan a ser sustituidas por la mujer y los caballos de juguete por jinetes.


"Ceibos y panes", oleo sobre tela, Lacy Duarte, 1996


Trapera, técnica mixta sobre tela, Lacy Duarte 2015

El carácter rural de sus tópicos están abordados desde una visión y vivencia personal, no desde un lado telúrico romántico. Entre ingenua y refinada, entre nostalgia y presente, el discurso de Lacy  tiene la intención de ilustrar y representar la cultura de esas miles de personas que no viven en la ciudad.

Otro concepto que plantea la artista es el valor curativo de su labor. Ella llama "venceduras" al producto fetiche resultante de vencer todo tipo de obstáculos mediante hacer arte. Formalmente las obras trasuntan esta  función de talismán, uno siente que esos objetos rústicos, a veces agresivos le fueron más que amables a su creadora.


detalle de una de las obras que integran "Antología", 
Lacy Duarte, Uruguay.

La muestra como retrospectiva es un homenaje obligado, y deja con muchas ganas de ver exploraciones no tan abarcativas sobre esta artista nacional, donde el estilo por sobre el objeto dispare en el espectador las interpretaciones. ANTOLOGIA (1956-2015), de LACY DUARTE, se exhibe hasta el domingo 5 de febrero en el MUSEO NACIONAL DE ARTES VISUALES. Abierto de martes a domingos de 14 a 19 horas. Tomas Giribaldi y Julio Herrera y Raissig, Parque Rodó, Montevideo.