lunes, 30 de marzo de 2026

IDENTIDAD PORNOGRÁFICA CONTEMPORÁNEA


    Cuando escribo estos artículos pienso en “tentar” a quien lee a visitar la muestra que reseño, siempre atento a no hacer “spoiler”. Dentro de mi (i)lógica hago una analogía con el consumo audiovisual, intento no arruinar el factor sorpresa a quien concrete la visita. En esta nota no caeré en esa inocencia y buscaré “tentar” al público siendo explícito, cambiando el objetivo de inducir ir a ver la muestra por otro, quizás algo pretencioso: el de inducir algún tipo de intercambio, reacción, reflexión, etcétera, que intuyo esta quincuagésima segunda  edición del Premio Montevideo de Artes Visuales lo permite.

La condición de explícito también es aplicable al recorrido por la sala, sin plantear la idea de que el toque porno sea la causa, sí este toque “para adultos” es un dato evidente como el contenido puede trascender a la forma y como es a través de la forma que se produce el contenido. Aunque comencé, solo un párrafo antes, diciendo que mis pretensiones eran ser explícito, mientras intento reconstruir la imagen y la experiencia ante la obra que dirige esta reflexión, una ilustración pornográfica homosexual explícita realzada por la factura y el contexto, mis pensamientos se disparan y se alejan velozmente de ese y del resto de objetos materiales que forman esta muestra de arte en dirección a lo intangible del hecho estético. 

Las “ilustraciones” de Gonzalo Delgado son tantas, a través de tanto tiempo y en tantos soportes alternativos públicos y privados, que más allá de conocer a la persona es altamente probable haber visto y hasta reconocer su trabajo. En mi caso que me he cruzado con sus estampas alguna que otra vez, en esta se aprecia toda su irreverencia. El discurso de Delgado es oxigenante, con intención inmediata y generalmente efímera, la que gracias al arte y a ser merecedor del segundo premio adquisición de este salón pierde esa potencialidad de fugacidad característica de muchos discursos fuera de la caja en nuestra historia reciente.

Sin título, instalación, dimensiones variables. Gonzalo Delgado, 2025
2º premio adquisición

El primer premio comparte lo explícito en su forma y en su contenido. Siendo incómoda la sensación que provoca de querer ver arte salido de ese contexto, la vista busca algo que no encuentra, hasta que reconoce que fue solo un rapto donde el ARTE provocó que esa persona, presente en la obra en primera persona, no fuese “diferente”, ¿diferente en qué?, en acceso, en ser considerada para la ciencia, el progreso, la moda, el marketing… Ojo, fue un “rapto de arte” muy momentáneo, no somos así, enseguida activamos recursos inconscientes de “pena”, “compasión”, evidenciando nuestra posibilidades como “buenos” seres humanos y nuestra opción elegida de ser la especie que somos. A través de esta video instalación, auto-documental, “Autoperformances: acciones con una sola mano” Adela Casacuberta se expone y así nos expone.

Para redondear este primer posteo sobre la presente edición del Premio Montevideo de Artes Visuales reseño otras dos obras de lenguaje explícito y apariencia lineal de autores jóvenes. 

Fragmento de “Del paisaje surgen huesos: topografías de una sombra ausente”,
 instalación fotográfica, Ian Matusevicius, 2025.

Una serie de fotografías del paisaje cotidiano poetizan lo inmoral. Ian Matusevicius únicamente comparte su entorno natural diario, una colección de las palmeras canarias que están ahí desde antes que él, un paisaje que no nos es ajeno aunque sí nos es aparentemente indiferente. Por la evidente y aquí documentada situación actual del patrimonio de palmeras y por la no suficiente reacción como sociedad se nos puede acusar de ser, al menos  ecológicamente, inmorales.

"Aspiraciones laborales", tríptico, técnica mixta, 220 x 110 x 1,5 cm.
Mauricio Rodriguez Guridi, 2025

Otra muestra del estado actual como sociedad son “las aspiraciones laborales” que el artista Mauricio Rodriguez Guridi expresa en la obra homónima. Entre tres piezas atentamente elaboradas se roba la atención la frase “cuando sea grande quiero ser narco”. Esta moderna instalación no saca sonrisas al contemplarla a la vez que, lamentablemente, tampoco sorprende el mensaje.


La muestra del 52º Premio Montevideo de Artes Visuales está integrada por 23 obras que componen un variado e interesantísimo muestrario de la fauna artística local. Fue producido y está siendo exhibido en el 
Centro de Exposiciones Subte
Av. 18 de Julio y Julio Herrera y Obes, Montevideo.
Va hasta el 6 de junio de lunes a sábados de 12 a 19 hs. 

lunes, 16 de marzo de 2026

ARQUEOLOGÍA DOCUMENTAL

 


“Alcira Soust Scaffo es la poeta uruguaya que se convirtió en mito al resistir escondida en un baño los 12 días que el ejército mexicano ocupó la UNAM en 1968. Una mujer que osciló entre el delirio y la cordura, entre azoteas, árboles y casas de Uruguay y de México, su país de adopción. Allí se convirtió en leyenda y aquí en un misterio. A través de sus cartas, poemas y las huellas que fue dejando en familiares y amigos, esta película busca conocer a la persona detrás del mito. Una poeta olvidada e inolvidable. Mi tía, Alcira.”             Agustín Fernández Gabard



Alcira y el campo de espigas (Uruguay, 2023) puede definirse por su género como documental, aunque su mayor valor es el acto de justicia que ejecuta.


En la misma línea de fortuna patrimonial que brindó "La intención de colibrí" (Uruguay, 2019) donde el director Sergio de León rescata, casi que resucita, al artista Ulises Beisso. De León con la intención de honrar a un amigo y “maestro” consigue no solo una pieza emocionante y bella, sino colocar a nivel internacional un artista queer uruguayo hasta el momento desconocido. Desde el “mercado europeo del arte” se encargaron de acondicionarla y compartirla con sus compatriotas antes de llevarla de viaje. ¿Ya no está aquí la obra? No, pero antes de “La intención del colibrí” no existía para nosotros, hoy es parte de nuestro patrimonio, y recorre museos de arte contemporáneo latinoamericanos y cotiza en galerías londinenses. 


Podríamos considerar a Alcira y el Campo de Espigas y La Intención del Colibrí dentro de un mismo subgénero documental. Podría llamársele documental arqueológico a este subgénero, ya que descubre tesoros ocultos por el tiempo. Aunque la palabra justicia también cabe para definir ambas películas ya que reivindican figuras que por notables en el momento histórico político de la historia han sepultado con ellxs a su obra.  La reacción a la acción de estas películas desborda el registro del o de la artista, pone por primera vez su obra en diálogo real con el público, la academia y el mercado.


El trabajo de Agustín Fernández Gabard, director del documental y sobrino del Alcira Soust Scaffo, está impregnado de respeto, de esperanza de saldar esa deuda del mundo con su tía. Sus buenas y honestas intenciones se ven altamente recompensadas por los acontecimientos ocurridos durante el desarrollo del proyecto que culminan en pantalla, logrando una película atrapante, emocionante y con un valor agregado extra. Este extra es un elemento sorpresa que la película contiene, tanto para el público, como se evidencia fue para el autor. Spoilear esta sorpresa sería imperdonable, corona la película y le da una característica original a su estructura.


Sobre cualquier otro aspecto, como el comercial, por ejemplo, se impone el valor patrimonial y el aporte al autoconocimiento como nación. ¿Serán estos dos casos hechos aislados coincidentes, o será producto de un método sistematizado que desapareció de nuestra historia, nuestra cultura y nuestro imaginario lo que no coincidía con el relato “oficial”?


Este VIERNES 20 de MARZO se proyecta Alcira y el campo de espigas en el Complejo Cultural Politeama de la Ciudad de Canelones con entrada gratuita.  Apta para todo público.


Luego de la película tendremos la oportunidad de intercambiar con su director Agustín Fernández Gabard. Como recomendación sirve saber que el documental cuenta en su haber con el Premio del Público del Festival de Cinemateca 2023.







miércoles, 12 de noviembre de 2025

A pasos de perderse


Paseo más que recomendado, tanto para nacionales como para extranjeros. La 6ª Bienal de Montevideo transcurre hasta el 30 de noviembre en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Desde el vamos se destaca la accesibilidad en cuanto a días, todos, y horarios, de 11 a 19hs..

Amazonas Ancestral se titula esta edición, tema que recorre las obras de arte presentes. La muestra propone con este intercambio, entre arte y artistas de diferentes ecosistemas, reforzar vínculos entre países vecinos. 


La entrada al recinto está custodiada desde las alturas por dos indios charrúas armados de arco y flecha. Nuevamente, Pablo Uribe con su intervención Parlamento recicla entre la iconografía nacional tradicional. Esta vez emula vaciados en bronce, reproduce las esculturas Zapican de Nicanor Blanes y  Abayuba de Juan Luis Blanes, ambas en bronce, datadas en 1880. Ubica a las mismas sobre pilastras originales del edificio, que se encuentran sobre la fachada y están hace 100 años a la espera de huéspedes.


Parlamento, Pablo Úribe, Uruguay


Esto resuelve un enigma que me persigue cada vez que circunvalo el palacio, las cuatro esculturas no envolventes del exterior. Las cuatros estatuas de bronce de Giannino Castiglioni, quien en 1922 ganó un concurso internacional para la creación de las esculturas, no lucen terminación por detrás. O sea, son esculturas con frente, no están diseñadas para la contemplación 360 en un espacio abierto. Mi teoría hasta hoy era que su finalización debía haber sido con algún recurso de  paisajismo, un árbol para ser específico. Inclusive buscaba interpretar la falta de la sombra en el contexto de las escenas. Ahora: eureka, gracias al paseo del domingo sé que las bases que hoy ocupan los charrúas de Uribe son bases originales del proyecto del Palacio Legislativo para albergar figuras, las que una vez arribadas quedaron hasta el día de hoy en los jardines. Una luz, una sombra: ¿por qué en cien  años aún no han subido a su lugar correspondiente?, ¿no hay tecnología, no lo permite la estructura edilicia?, ¿es una decisión estética?…


Al ingresar al Salón de los Pasos Perdidos la visita queda en medio del fuego cruzado entre las artes visuales y la imponente arquitectura. Hay rivalidad entre texto y contexto, donde el mármol y la historia no dan tregua. Son pocas las obras que se sienten ideadas para el espacio expositivo o que logran dialogar con él en vez de competir. Sí hay montajes integrados que logran el destaque de la obra como por ejemplo, Ricardo Lanzarini con sus diez metros de Atelier amazonia, donde plasma sus impresiones del viaje al Amazonas. Una gigante y simpática ilustración sobre papel hecha a escala del magno salón. Muchas otras obras pasan desapercibidas, a tal punto que se les traspapeló una, al menos este día, y quedó escondida para el público contra una de las columnas del salón.


Atelier amazonia, Ricardo Lanzarini, Uruguay
© Photo: Luis Sosa. Bienal de Montevideo

Detalle de "Pintas de cara!", tinta sobre papel, 
Sheroanawe Hakihiiwe, Venezuela.

La presencia de culturas originarias americanas por (vergonzosamente) exóticas resulta sumamente interesante y a mi criterio, desde su “humilde” instalación, protagonizan la muestra. Aún me falta contemplación para compartir alguna idea propia sobre este atractivo conjunto de obras. Incluye, dentro de su variedad de arte contemporáneo, expresiones de comunidades yanomamis, shipibo-konibo,  indígenana paraguaya, wapichana, baniwa, mehinako, tupinambá tucumá.


Interpretar, Rita Fischer, Uruguay

Si se es buen observador, podrá encontrarse la obra de Rita Fischer Interpintar.  Me resulta enigmático reconocer el estilo de una artista al ver una rama de palma colgando. La instalación de Fischer me retrotrajo a la primera edición de la Bienal en 2013, me costó entender, prescindí de reseñarla. Confieso que Fisher está entre mis íconos personales, esta vez con una obra que sí pude disfrutar y descifrar. “La letra” que acompaña la obra versa que “...propone una pintura para pájaros: pintar para otras especies, no humanas …” me dejó pensando linealmente ¿Qué haría, haría algo, un ave si accediese a las pinturas?

También se vuelve algo lineal el tema eje, con interpretaciones poco variadas del concepto directriz Amazonas, casi reducido a su acepción geopolítica.

Con más de treinta artistas participantes AMAZONAS ANCESTRAL está HASTA EL 30 DE NOVIEMBRE. TODOS LOS DíAS, de 11 a 19hs.. En el Salón de Los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, Av. de las Leyes y Av. Libertador, Montevideo, Uruguay. ENTRADA LIBRE.