Paseo más que recomendado, tanto para nacionales como para extranjeros. La 6ª Bienal de Montevideo transcurre hasta el 30 de noviembre en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo. Desde el vamos se destaca la accesibilidad en cuanto a días, todos, y horarios, de 11 a 19hs..
Amazonas Ancestral se titula esta edición, tema que recorre las obras de arte presentes. La muestra propone con este intercambio, entre arte y artistas de diferentes ecosistemas, reforzar vínculos entre países vecinos.
La entrada al recinto está custodiada desde las alturas por dos indios charrúas armados de arco y flecha. Nuevamente, Pablo Uribe con su intervención Parlamento recicla entre la iconografía nacional tradicional. Esta vez emula vaciados en bronce, reproduce las esculturas Zapican de Nicanor Blanes y Abayuba de Juan Luis Blanes, ambas en bronce, datadas en 1880. Ubica a las mismas sobre pilastras originales del edificio, que se encuentran sobre la fachada y están hace 100 años a la espera de huéspedes.
![]() |
| Parlamento, Pablo Úribe, Uruguay |
Esto resuelve un enigma que me persigue cada vez que circunvalo el palacio, las cuatro esculturas no envolventes del exterior. Las cuatros estatuas de bronce de Giannino Castiglioni, quien en 1922 ganó un concurso internacional para la creación de las esculturas, no lucen terminación por detrás. O sea, son esculturas con frente, no están diseñadas para la contemplación 360 en un espacio abierto. Mi teoría hasta hoy era que su finalización debía haber sido con algún recurso de paisajismo, un árbol para ser específico. Inclusive buscaba interpretar la falta de la sombra en el contexto de las escenas. Ahora: eureka, gracias al paseo del domingo sé que las bases que hoy ocupan los charrúas de Uribe son bases originales del proyecto del Palacio Legislativo para albergar figuras, las que una vez arribadas quedaron hasta el día de hoy en los jardines. Una luz, una sombra: ¿por qué en cien años aún no han subido a su lugar correspondiente?, ¿no hay tecnología, no lo permite la estructura edilicia?, ¿es una decisión estética?…
Al ingresar al Salón de los Pasos Perdidos la visita queda en medio del fuego cruzado entre las artes visuales y la imponente arquitectura. Hay rivalidad entre texto y contexto, donde el mármol y la historia no dan tregua. Son pocas las obras que se sienten ideadas para el espacio expositivo o que logran dialogar con él en vez de competir. Sí hay montajes integrados que logran el destaque de la obra como por ejemplo, Ricardo Lanzarini con sus diez metros de Atelier amazonia, donde plasma sus impresiones del viaje al Amazonas. Una gigante y simpática ilustración sobre papel hecha a escala del magno salón. Muchas otras obras pasan desapercibidas, a tal punto que se les traspapeló una, al menos este día, y quedó escondida para el público contra una de las columnas del salón.
| Atelier amazonia, Ricardo Lanzarini, Uruguay © Photo: Luis Sosa. Bienal de Montevideo |
| Detalle de "Pintas de cara!", tinta sobre papel, Sheroanawe Hakihiiwe, Venezuela. |
La presencia de culturas originarias americanas por (vergonzosamente) exóticas resulta sumamente interesante y a mi criterio, desde su “humilde” instalación, protagonizan la muestra. Aún me falta contemplación para compartir alguna idea propia sobre este atractivo conjunto de obras. Incluye, dentro de su variedad de arte contemporáneo, expresiones de comunidades yanomamis, shipibo-konibo, indígenana paraguaya, wapichana, baniwa, mehinako, tupinambá tucumá.








